Fernando Verdugo

A la sombra del Alcázar

Por Juan MANUEL BONET

Callejón del agua- se titula un cuadro que es una nueva versión de otro que estuvo colgado en su anterior individual madrileña, celebrada hace dos años en la desaparecida galena Kreisler-Dos. De lo que se trata es de reconstruir el suelo de ese lugar único, a la sombra de la tapia del Alcázar. «El muro», en ocre y blanco, constituye una imagen especialmente radical y conseguida. Nos impresiona también "Judería*, que con sus tres metros de alto preside la nave central, y donde se combinan pared y suelo. Y -Celosía», y -Reja* -ambas realidades, tan sevillanas, reducidas a una mínima expresión-, y «Serie Triana», y -1970», donde luchan el ocre y el azul.

Con motivo de la muestra, y como es costumbre de esta sala se ha editado un libro en et que Verdugo ha dado rienda suelta a su imaginación visual, y también a la literaria, ya que se incluyen varias cartas imaginarias dirigidas a Abraham Maslow, en las que fija algunas de sus ideas sobre la creación, sobre la memoria, sobre la presencia de unos muros que Tapies nos ha enseñado a mirar. La presentación de! volumen estuvo a cargo de Antonio Bonet Correa y Santiago B. Olmo, y constituyó un interesante ejercicio de reflexión a dos voces, al que terminó sumándose el propio artista, que aclaró bastantes cosas respecto de su relación con Sevilla. «¿Dónde quedará -se preguntaba con no disimulada nostalgia- una pizca de azui en Sevilla? El añil y otros azules han sido desterrados de la ciudad, porque a la gente no le parecen lo suficientemente nobles.

Juan MANUEL BONET